El actor y humorista, Carlitos Balá, recibió en la Legislatura porteña el diploma que lo distingue como Ciudadano Ilustre, a partir de una iniciativa que presenté junto con Carmen Polledo, vicepresidente 1° del Palacio Legislativo.

Pensar en Carlitos es cerrar los ojos y transportarme a mi infancia. Lo admiro desde chico. Tiene el privilegio de unos pocos, que es poder entretener con su humor sano a una familia entera, desde el abuelo hasta el nieto. Es una persona especial, respetada y querida por todas las generaciones.

El animador infantil afirmó al recibir la distinción: “Agradezco de todo corazón a todos los que colaboraron en esto. Gracias por acordarse de Balá. Me gusta mucho hacer lo que hago hace 62 años”. Y agregó: “Lo mío es vocación. No estudié ni me perfeccioné en ninguna academia. Empecé inventando en colectivos de la Línea 39, a pesar de mi timidez. Hasta el Papa me dijo que me conocía, que lo hacía reír, y yo nunca lo había visto…”.

Luego de obtener el diploma correspondiente, Balá también fue homenajeado por el Club Atlético Chacarita Juniors y la Línea 39. También hubo videos con saludos de Topa, Edith Hermida, Cecilia “Caramelito” Carrizo y las Trillizas de Oro, quienes lo señalaron como un referente artístico. Además, estuvieron presentes los actores Tristán y José María Listorti, y Odino Faccia, presidente de la Red Voz por la Paz.

Carlos Salim Balaá, conocido popularmente como Carlitos Balá, nació el 13 de agosto de 1925 en el barrio porteño de Chacarita. Hijo de Mustafá, un inmigrante libanés, y Juana Boglich, una argentina descendiente de croatas. Actualmente, a sus 91 años, anuncia todos los días a las 22 el fin del horario de protección al menor en la señal de noticias TN y acompañará a Panam en teatro durante las vacaciones de invierno.