Presenté un proyecto en la Legislatura porteña, junto con Cristina García y Daniel Del Sol, para que se prohíba fumar mientras se conduce en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El conductor debe estar atento permanentemente al volante y al tráfico. Cualquier distracción aumenta la posibilidad de accidentes, poniendo en riesgo su vida y la de terceros.

Proponemos que los infractores sean sancionados con una multa de 100 unidades fijas, lo que equivale a, aproximadamente, 800 pesos.

“La prohibición de fumar en los autos no sólo apuntaría a combatir el tabaquismo y proteger a los fumadores pasivos, sino también a la seguridad vial. Fumar al manejar es riesgoso, de la misma manera que cualquier otra actividad que implique perder momentáneamente la concentración al conducir, y especialmente dejar de mirar hacia adelante, lo mismo que sucede cuando se habla o se escribe por celular”, argumentamos en el proyecto.

Los efectos del viento al mantener las ventanas abiertas para poder fumar pueden causar diversas situaciones de riesgo, como que las brasas del cigarro se desprendan y quemen el tapiz del vehículo, o que al momento de arrojar el cigarro por la ventana, éste se devuelva encendido al interior del automóvil.

Ya son muchos los países donde se prohibió el cigarrillo al volante, como pasó en el Reino Unido, Sudáfrica, Australia, Canadá, Brasil, Colombia, Chile y también en Irlanda, que fue el primer país en no permitir fumar en los lugares cerrados. En Argentina rige una ley similar en la provincia de Córdoba.